El Himalaya, la cordillera asiática que alberga a las montañas más altas del mundo, es producto de la colisión de dos placas tectónicas que se encuentran exactamente bajo la corteza de la meseta tibetana. Estas son las placas continentales india y euroasiática.

En teoría, un par de placas continentales convergentes ―es decir, que chocan entre sí― no deberían ocasionar que una de ellas se fragmente en dos mitades, sino que una se sumerja bajo la otra. Sin embargo, un reciente estudio ha identificado que una de las placas bajo el Tíbet, “el techo del mundo”, podría estar rompiéndose de una manera poco común.

Una fractura inusual en la corteza

Las placas tectónicas pueden ser de dos tipos: continentales (más gruesas y menos densas) u oceánicas (más delgadas y más densas).

Cuando colisionan dos distintos tipos de placas, la oceánica se desliza por debajo de la continental en un proceso llamado subducción. Sin embargo, cuando dos placas continentales chocan, no existe forma de saber cuál de ellas terminará debajo de la otra, ya que ambas son de igual densidad. Y esa es la compleja situación que ocurre al sur del Tíbet, donde se encuentra la cordillera del Himalaya.

 Mapa con la ubicación de las principales placas tectónicas del mundo. Foto: Storyboard that

Mapa con la ubicación de las principales placas tectónicas del mundo. Foto: Storyboard that

Algunos expertos sugerían que la placa india se subducía bajo la euroasiática, mientras se resistía a sumergirse en el manto terrestre. Otros señalaban que la parte más superficial de la placa india se corrugaba como una alfombra y que solo los restos más profundos entraban al manto.

Sin embargo, ahora, un equipo de geólogos de China y Estados Unidos descubrió un tercer escenario que no se contemplaba: en la colisión de ambas placas, la placa india se está partiendo por la mitad, como si fuese la tapa de una lata de pescado.

En ese sentido se trata de una ruptura horizontal y no vertical, como sucede comúnmente en las placas divergentes, tal es el caso de África e Islandia. Así, la parte más superficial está sosteniendo al Tíbet y la parte más profunda se hunde en el manto, ubicado a 33 km de profundidad en la corteza de los continentes.

 La meseta tibetana también es llamado el "techo del mundo". Foto: Wikicommon

La meseta tibetana también es llamado el “techo del mundo”. Foto: Wikicommon

La ruptura de la placa india

La fragmentación de la placa india se ha descubierto tras analizar el viaje de las ondas sísmicas a partir de 94 estaciones sismológicas en Asia e identificar que esta estructura tiene, por un lado, unos 200 kilómetros de profundidad y, por otro lado, apenas unos 100 km.

“No sabíamos que los continentes podían comportarse de esta manera y eso, para la ciencia de la Tierra sólida, es bastante fundamental”, señala Douwe van Hinsbergen, geodinámico de la Universidad de Utrecht (Países Bajos) y uno de los autores de la investigación, ante la prestigiosa revista Science, que hizo eco del descubrimiento.

El hallazgo se presentó en la conferencia del año pasado de la Unión Geofísica Americana en San Francisco el último mes de diciembre y fue liderado por instituciones de Estados Unidos y China.

 En la cordillera de los Himalaya se encuentran algunas de las montañas más altas de la Tierra, entre ellas el Everest. Foto: Wikicommon

En la cordillera de los Himalaya se encuentran algunas de las montañas más altas de la Tierra, entre ellas el Everest. Foto: Wikicommon

¿Un mayor riesgo de terremotos?

Según Simon Klemperer, geofísico de la Universidad de Standford y uno de los autores del estudio, el nuevo desgarro de la corteza propuesto puede estar influyendo en el riesgo de terremotos en el Tíbet.

Incluso, señala, puede que una profunda grieta en la meseta asiática, conocida como la fisura Cona-Sangri, sea un indicio de que el tumulto en la parte más vulnerable de la placa india podría extenderse hacia la superficie. No obstante, el vínculo directo con los sismos todavía sigue siendo incierto, asegura el experto.

¿Cómo se formó el Himalaya?

El Himalaya y sus cumbres más altas, como el monte Everest, es el resultado de una larga serie de de colisiones de dos grandes bloques continentales: Eurasia y la India, que hace millones de años fue una gran isla, rodeada de otras pequeñas, según el blog de divulgación científica ‘Hombre Geológico’.

El primer choque sucedió en el Jurásico superior, hace 140 millones de años, cuando un arco de islas de la India chocó con la parte meridional de Eurasia y dio forma al norte del Tíbet.

La segunda colisión tuvo lugar en el Cretácico Inferior, hace 100 millones de años, la cual terminó dando origen al sur del Tíbet.

La última y definitiva colisión ocurrió en el Eoceno, 40 millones de años atrás, cuando la India llegó, desde el sur, y chocó contra Eurasia, al cual sigue empujando en dirección norte, a un ritmo de 1 a 2 milímetros por año.

¿Cuáles son los límites de placas tectónicas?

Según el movimiento relativo de las placas tectónicas, estos pueden ser tres:

  • Límites divergentes: cuando dos placas se están separando entre sí, por ejemplo en la dorsal Mesoatlántica del océano Atlántico.
  • Límites convergentes: cuando dos placas se están aproximando entre sí, como en el caso de las costas de Perú, donde convergen la placa de Nazca y la sudamericana.
  • Límites transformantes: cuando dos placas se deslizan paralelamente, no se crea ni se destruye la litósfera. Ocurre en la falla de San Andrés, en California, EE. UU.

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