La ocurrencia de un fenómeno de El Niño Global, aunado a un Niño Costero sobre el último trimestre del 2023, supone un significativo riesgo sobre cuatro regiones que concentran el 25% de la producción agrícola nacional, además de la provisión de algunos de los alimentos más importantes en la canasta básica familiar peruana, como son el arroz y el limón.

Un reciente informe de Credicorp Capital clarifica que el impacto esperado total con estos dos fenómenos, además de los rezagos que dejó el ciclón Yaku, será de entre 0,7 puntos y 1 punto sobre la producción nacional y la infraestructura al cierre del ejercicio en curso.

De acuerdo al reporte, el impacto económico que ha dejado El Niño en el Perú —en cualquiera de sus dos versiones— ha oscilado entre el 0,7% y el 5,3% en las últimas cuatro décadas. En tanto, el golpe sobre la infraestructura nacional ha estado entre el 0,2% y el 2,5%.

Cabe mencionar que, actualmente, se maneja un 88% de probabilidades de que ocurra un Niño Global para el próximo verano. Por su parte, El Niño Costero del Perú tiene 84%, con una magnitud esperada “entre débil y moderada”, según data oficial del Enfen.

Precisamente, el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) tomó esta información para revisar a la baja la previsión del PBI en 2023, que pasó de 2,6% a 2,2%, mientras que la del crecimiento potencial fue revisado de 2,9% a 2,6%. En el caso de Credicorp Capital, esta previsión cayó desde 1,7% hasta 1,1%.

Inflación repuntaría

De acuerdo a la composición de la canasta básica peruana, el impacto del precio de los alimentos es mucho más alto que el de energías. Según Jonathan Gutiérrez, asociado senior de Buy Side Research de Credicorp Capital, existe un mecanismo de retroalimentación en este rubro que hace que el impacto inflacionario sea más sensible incluso que el precio del petróleo.

El problema está en que las cuatro regiones que serían más afectadas por El Niño son Tumbes, Piura, Lambayeque y La Libertad, que en su conjunto explican alrededor del 12% del PBI gracias a sus grandes contribuciones en los sectores de pesca (40%)y la agricultura (25%).

Dentro de estas regiones, los sectores más vulnerables al cambio climático son el agro, la pesca, el transporte y la manufactura, que ocupan alrededor del 50% de la actividad económica regional de cada uno de estos departamentos.

“Si uno ve la parte de limones, por ejemplo, podríamos argumentar que, si usted quisiera preparar cuatro platos de ceviche, pero cerrase el suministro del norte, se quedaría con un solo plato. Otro es el caso del arroz nacional. De cada diez platos, entre siete y ocho desaparecerían de su mesa”, explicó por su parte Darío Valdizán, director ejecutivo de Buy Side Research de Credicorp Capital.

Disrupciones en la cadena de alimentos

Los efectos de una salida de la oferta norteña en la provisión nacional de alimentos alcanzarían a los mangos (90%), azúcar (75%), y espárragos (50%), además de arándanos.

En el caso de la pesca, Credicorp Capital precisa que, aun autorizándose desde Imarpe la primera temporada de captura de anchoveta, los plazos “ya no alcanzarían” para que este sector pudiera recuperarse hacia el cierre del 2023.

El informe culmina advirtiendo que un menor crecimiento potencial de nuestra economía, como el anticipado por el BCRP, implicaría que se crezca de manera permanente a tasas más bajas y eso impacte en la absorción de nueva mano de obra al mercado laboral, menor consumo y, probablemente, mayores índices de pobreza.

El Niño se alista para medir a los Gobiernos en Latam

Los Gobiernos de América Latina tienen hoy menos flexibilidad financiera para contener al Niño Global que en 2016, según Moody’s.

El periodo de diciembre 2016 a mayo del 2017 calificó, formalmente, como un Niño Costero de magnitud moderada en nuestro país, con condiciones neutras en el Pacífico central.

El Niño del 2017 ocasionó graves pérdidas económicas hasta por US$3.100 millones, que en su momento llegaron a equivaler el 1,6% del PBI.

El precio del limón aumentó en 493% entre enero y agosto del 2017, según data oficial de Midagri.

En marzo pasado, Credicorp Capital estimó que las pérdidas en el norte por la intensa temporada de lluvias generó pérdidas hasta por S/13.000 millones.

La clave

Debacle. Históricamente, la costa norte del Perú ha sido la más afectada por El Niño. La propia civilización moche sufrió sus estragos.

 Fenómeno de El Niño: un impacto histórico de hasta 5,3%. Foto: La República/Infografía: R. Medina

Fenómeno de El Niño: un impacto histórico de hasta 5,3%. Foto: La República/Infografía: R. Medina

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