El caso de un presunto feminicidio en Sandia ha tomado un giro inquietante después de que Jhoel G., el hermano de la víctima, presentara evidencia que cuestiona la versión de un “asalto” que se había planteado previamente. Pruebas sólidas sugieren que Royer G., la pareja de la víctima, en complicidad con su amante, Filta V., son los principales sospechosos del crimen.

La policía de la CIA Sandia se dirigió al barrio “Nueva Jerusalén” en la carretera Pampayanamayo – Selva Alegre, donde encontraron el cuerpo sin vida de la víctima en una de las habitaciones de su domicilio. Cerca del lugar, se descubrió un arma de fuego de tipo artesanal (posiblemente una escopeta) y dos teléfonos móviles.

Según los resultados de la necropsia realizada por el equipo médico de Juliaca, la causa de la muerte fue una “PAF” (Penetrating Skull Fracture), lo que indica fracturas múltiples penetrantes en el cráneo y un traumatismo craneoencefálico penetrante.

Una prueba forense de bluestar realizada en el acusado arrojó resultados positivos para la presencia de sangre humana en sus muñecas. El acusado optó por mantener silencio en compañía de su abogado defensor.

Ante estos hallazgos, el Fiscal Penal de la Provincia de Sandia solicitó al Juzgado Penal de Sandia la detención judicial por un período de 7 días para los investigados Royer G.y Filta V., con el fin de continuar con las diligencias pendientes y realizar las pericias correspondientes.

Además, las autoridades han entregado la custodia de los dos hijos menores de la víctima en el transcurso de la investigación.

Comentarios